Gerald's profileSchaefferPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    26/11/2006

    Cristianismo Contagioso.

    Algo que me ha llamado la atención desde hace mucho tiempo es la idea de viajar a algún país a predicar, a compartir de Cristo en otra cultura, a gente que nunca ha oído de Él y presentarle su amor. Hasta el momento creía que para eso me estaba preparando, sin embargo hoy me di cuenta de algo que revolucionó mi forma de ver las cosas y replantearme que cambios radicales debo hacer en mi vida.
     
    En la prédica de hoy, en el servicio de mi iglesia, hablaban de un "Cristianismo Contagioso", es decir que la gente quiera tener lo que tenemos por lo que se refleje en nuestras vidas, que el amor de Dios se refleje a través mía en mi trabajo, en la universidad, en CASA!!!!. Para que se refleje, no hace falta ser un cristiano acusador que ve el mal en todo y todos a su alrededor y que critica todo cuanto sucede al rededor, al contrario, eso repele a las personas a una comunión vital con Cristo.
     
    Lo que hace falta es reflejar el amor de Dios con nuestra vida, un AMOR ÁGAPE. No un amor filial con las personas. ¿Entonces como es el amor ágape? pues la biblia lo dice claramente: "El que ama tiene paciencia en TODO, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, noi se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad. El que ama es capaz de AGUANTARLO TODO, de CREERLO TODO, de ESPERARLO TODO, de SOPORTARLO TODO." 1 Cor. 13:4-7 (BLS). Cuando leí estas palabras, POOM, caí en mi realidad. Este no es el amor que Dios desea que yo refleje a los demás. El desa que refleje un amor como el de él. Un amor que da sin esperar nada a cambio, que peinse en los demás antes de mí.
     
    Posiblemente en este momento estarás pensando en "¿Y yo qué? Yo también debo quererme un poco." Pues dejame decirte que es muy cierto, debes amarte, pero que tu amor no interrumpa el amor que Dios quiere que demuestre a los demás.
     
    En ese mismo instante me puse a pensar en que tipo de misionero he sido yo en mi trabajo, en mi hogar, con mis amigos; de que manera había demostrado ese Cristianismo contagioso, o mejor aún, que pienso hacer para demostrarlo. Me hizo recordar esas actitudes en mi persona que reflejan todo lo contrario, las situaciones que viví en este año en el trabajo, mi trato con la gente, mi forma de pensar, etc.
     
    He decidido que antes de convertirme en un misionero en otro país, debo ser un misionero en mi contexto actual, en mi hogar, en mi trabajo, en todos lados a donde vaya. Luego decidí hacer cambios extremos en mí, cambios que por cierto son muy dificiles de hacer en mi vida, práticamente imposibles por mis fuerzas. Por eso mismo esos cambios se los doy a Dios, a su Espíritu Santo, para que Él obre en mi vida y me ayude a reflejarle. Se que esos cambios van a ser realidad en mi vida, porque "Dios y yo somos mayoría".
     
    11/10/2006

    Como que estamos un poco al reves-ados

    Nota: Aunque mi objetivo no es causar polémica, este artículo puede ser un poco controversial si no se le comprende correctamente; por lo cual aclaro que esta es mi opinión personal y respeto la opinión que otros puedan tener.
     
    Yo vivo para Él o Él para mí
     
    Mateo 7:7 dice "pedid y se os dará...", todos estamos conscientes que el Señor es nuestro proveedor y protector, por lo tanto podemos estar confiados y seguros con él. Dice la palabra que el tiene cuidado de nosotros y que a los justos, a los que hemos sido llamados conforme a su propósito, todas las cosas nos ayudan a bien. Por lo mismo podemos estar seguros que "si pedimos conforme a su voluntad el nos oye, y sabemos que si el nos oye, nos responderá", todas estas verdades son completamente reales, la palabra lo indica.
     
    Sin embargo, creo que nos hemos desenfocado un poco, al leer estos versículos es muy fácil entonces suponer que como soy hijo de Dios, entonces puedo satisfacer todos mis caprichos, creemos que todo lo que pidamos, si es con fe, Dios nos lo debe dar, hemos enfocado nuestra atención a la prosperidad, las ventajas de seguir a un Dios tan bueno como el que tenemos. La prosperidad en si no es mala, y creo firmemente que es completamente bíblica, sin embargo nuestro enfoque creo que no lo es.
     
    La palabra nos dice "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura", es decir, que mi enfoque debería ser Dios y su palabra, cumplir yo su voluntad, no Él la mía, amar al prójimo, servirle a Él y a los demás, tener una vida integra, recta, tener una comunión vital con Él.
     
    Jesús les habló a sus discipulos una parábola en la que contaba como un rey había dado determinado número de monedas a tres siervos, luego de un tiempo, ellos le presentaron al rey lo que multiplicaron esas monedas, el que tenía más recibió las monedas de aquel que no las multiplicó. Ahora bien, ¿Qué te quiero decir al comentarte esto? Que Dios le da más a aquel que pone todo lo que Él ya le ha dado, a su servicio, y lo multiplica en buenas obras. Le da más, para que esta persona tenga más opciones para servirle mejor a Él, conclusión: Lo que Dios nos da es de Él y para Él realmente, solo nos da la oportunidad de administrarlo. Así que en lugar de estar sobre enfocandonos en la manera en la que Dios nos bendice, debemos enfocarnos en la manera en que nosotros le podemos servir con lo que Él nos ha dado, sea mucho o poco. Es decir, no ponemos nuestros recursos a su servicio, para que Él nos de más, sino que Él nos da más para que lo pongamos a su servicio.
     
    Recuerda, no se trata de tí, se trata de Él en tí. No se trata de ti, se trata de vivir para Él.
    1/10/2006

    ¿Qué tienes en tus manos?

    En exodo se nos narra como Moises, un joven hebreo termina viviendo como rey en egipto, luego mata a un egipcio y tiene que salir huyendo de este país. Luego de estar en la cima, se convierte en un profugo de la ley. Luego de mucho tiempo ya a la edad de 80 años, se le presenta Dios con una misión, luego de charlar con el, le dice "¿Qué tienes en tu mano?" lo que Moises tenía en sus manos era una vara, la misma vara que se convirtió en serpiente, la misma vara que Moisés levantó cuando el mar se abrió. No es que la vara tuviera algo especial, es que Dios quería usar a Moisés con los recursos que el disponía.
     
    Date cuenta que Moisés ya no era una eminencia, no tenía nada de influencia sobre alguien, tenía una vida apartada de su país y nación, en donde era buscado por asesinato, sin embargo Dios decide usarlo.
     
    De la misma manera Dios desea usarnos a nosotros, con nuestros defectos y cualidades, Dios solo pregunta ¿QUE TIENES EN TUS MANOS? porque esos recursos, cualidades, características que te hacen único es lo que Dios quiere usar.
     
    En una ocación un niño trae delante de Jesús 5 peces y 2 panes, para alimentar una multitud. La verdad hasta parece ridiculo pensarlo, pero Jesús convierte los recursos de ese niño en un gran banquete. Eso es lo que Dios hace con tus recursos, les agrega valor para que sirvan en su reino.
     
    Me gusta el anuncio de Unicef que dice: "EL PODER DE UNO ES HACER ALGO"